
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha convertido su primer Debate de Política General en Les Corts en una plataforma de lanzamiento para un ambicioso plan de 55 medidas que, según ha defendido, configuran un «proyecto de futuro» para la Comunitat Valenciana. Bajo el lema de que el cambio iniciado en 2023 continúa «sin desviarse ni dar un paso atrás», el jefe del Consell ha desglosado una hoja de ruta que abarca desde la vivienda y los servicios sociales hasta la recuperación de los territorios afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024, pasando por nuevas leyes de y conciliación.
En un contexto de estabilidad institucional y presupuestaria que el propio Pérez Llorca ha destacado como uno de los logros de su mandato, el debate ha servido para anunciar medidas concretas que buscan, en sus palabras, que la Comunitat «produzca, compita y prospere» y que tenga «voz propia» para reclamar una financiación justa. La respuesta del gobierno autonómico se estructura en tres grandes pilares: la activación económica y la vivienda, el fortalecimiento del estado de bienestar y la resiliencia frente a emergencias.
Vivienda, servicios sociales y bienestar: el pilar de la cohesión
Uno de los bloques más sustanciales del anuncio se centra en la vivienda y los servicios sociales, áreas donde el Consell apuesta por la innovación y la ampliación de coberturas. El president ha anunciado una convocatoria de ayudas al alquiler social por 60 millones de euros, una medida clave para aliviar la carga de los inquilinos en un mercado tensionado. Paralelamente, se presenta un seguro pagado por la Generalitat para propietarios de viviendas vacías que las alquilen a precios asequibles, un mecanismo diseñado para garantizar el cobro del alquiler y, de paso, aumentar el parque de vivienda disponible.
En el mismo sentido, se amplía hasta los 50 años la edad límite para poder acceder al aval del Institut Valencià de Finances (IVF) para la compra de una vivienda, una medida que busca facilitar el acceso a la propiedad a un segmento de población que antes quedaba excluido. Pero el plan va más allá de la vivienda tradicional. En materia de servicios sociales, Pérez Llorca ha anunciado la creación de más de 2.000 plazas residenciales extraordinarias hasta el año 2030, con el objetivo final de llegar a 12.000, y la ampliación de las plazas concertadas en residencias hasta alcanzar las 9.232. Se ha comprometido también a poner en marcha unidades psicogeriátricas especializadas en residencias para mayores con enfermedades neurodegenerativas.
En el terreno de la protección a las familias, el Consell va a modificar la normativa para que unas 260.000 familias con dos hijos en la Comunitat Valenciana puedan acceder a las ventajas y ayudas correspondientes. Esta apuesta por el bienestar se completa con la entrada en vigor el 20 de octubre de la nueva Renta Valenciana de Inclusión, con un presupuesto de 228 millones de euros para atender a más de 56.000 personas, y la presentación de dos leyes fundamentales: una contra la soledad no deseada, para mejorar la prevención y atención a las personas mayores, y una ley valenciana de Conciliación y corresponsabilidad, con medidas de flexibilidad laboral, teletrabajo y fiscalidad.
Recuperación, seguridad y proyección internacional: el futuro tras la DANA
Un apartado crucial del discurso ha estado dedicado a la recuperación tras la catástrofe del 29 de octubre de 2024, un evento que Pérez Llorca ha usado para destacar la necesidad de «aumentar la resiliencia» de la región. En este sentido, ha anunciado la plantación de 400.000 árboles autóctonos en cauces y riberas, una medida de ingeniería natural para mitigar inundaciones e incendios. Además, se ha comprometido a una nueva convocatoria de ayudas por 23 millones de euros para áreas industriales afectadas, un nuevo Bono Hostelería dotado con 3,9 millones de euros para municipios dañados, y el Plan de Promoción Turística Endavant, con 10 millones de euros.
La seguridad también ha sido una prioritize. El Consell trabaja para impulsar un convenio colectivo único para todos los bomberos forestales de la Generalitat y para ampliar el Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) ubicado en L’Eliana (Valencia). Estas medidas se enmarcan en la visión de una Comunitat «segura» y «preparada». El president ha cerrado su intervención reivindicando el proyecto de una región que «sabe quién es, qué aporta a España y que reclama con firmeza lo que le corresponde», un discurso que refleja una cierta tensión con la administración central, como se ha podido observar en recientes episodios dealerta roja y la búsqueda de una mayor autonomía. La proyección de la Comunidad también se manifiesta en su dinámica demográfica, habiéndose convertido en un motor de crecimiento que supera los 5,5 millones de habitantes, un hito que refuerza su peso en el mapa nacional. La celebración de un puente de cuatro días en octubre para la región es otro ejemplo de cómo se gestiona el tiempo y los recursos para beneficio de sus ciudadanos, en un marco que exige transparencia y gestión eficiente.




