
La sociedad valenciana ha conmemorado este domingo el segundo aniversario de la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, un evento que dejó un rastro de destrucción y una profunda herida en la región. Los actos de recuerdo se han iniciado con un homenaje en el Castillo de Alaquàs, reuniendo a las víctimas, sus familiares y una comunidad unida por el dolor y el compromiso de no olvidar. La jornada sirvió para honrar la memoria de las 233 personas que perdieron la vida, recordar a las dos que continúan desaparecidas, y ofrecer apoyo a quienes aún enfrentan las graves consecuencias de aquellas inundaciones históricas. La atmósfera estuvo marcada por la solemnidad y la firme determinación de avanzar, manteniendo viva la exigencia de responsabilidades y la necesidad de una reconstrucción integral.
El Legado de la Memoria y la Solidaridad Colectiva
El acto central, bajo el lema «Memòria, unitat i futur», fue organizado por la Asociación de Víctimas y Damnificados de la Dana de Valencia. Celebrado en el emblemático Castillo de Alaquàs, este evento fue el primero de una serie de conmemoraciones programadas para recordar la tragedia, con futuros encuentros en Paiporta y la ciudad de Valencia. La vicepresidenta de la asociación, Elizabeth González, articuló el sentir de los afectados, señalando que el homenaje se extendía a los familiares de los fallecidos, a los heridos y a las «muchísimas» personas que todavía sufren las secuelas físicas, emocionales y materiales. González enfatizó que «queda mucho por hacer y por reconstruir», resaltando la magnitud de los desafíos pendientes.
La labor de los voluntarios, quienes «no lo dudaron un momento» y acudieron masivamente a socorrer a los afectados en los días críticos, fue especialmente reconocida. Su pronta respuesta y dedicación se mantienen como un pilar fundamental en la memoria colectiva de la catástrofe. La vicepresidenta de la asociación transmitió un mensaje de fuerza y perseverancia: «Que las familias sientan esa fuerza de que seguimos adelante. Vamos a estar ahí, esto no ha parado». Esta declaración subraya la resiliencia de una comunidad que, a pesar del inmenso dolor, se niega a ceder ante la adversidad y persiste en su lucha por la recuperación y la justicia.
Exigencias de Justicia y Reconstrucción Pendiente
Más allá del recuerdo y el arrope social, la conmemoración ha servido también como plataforma para reiterar las demandas de las familias y damnificados. La crítica hacia la gestión y las responsabilidades políticas se mantiene vigente. Los familiares no han dejado de señalar al expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, por su situación de aforamiento debido a su acta de diputado, un aspecto que, según ellos, dificulta el proceso de esclarecimiento y la asunción de responsabilidades. Esta acusación puntualiza la percepción de una justicia incompleta y la necesidad de que las autoridades rindan cuentas por las decisiones y omisiones que pudieron haber contribuido a la magnitud de la tragedia.
La reconstrucción no se limita a la infraestructura física. Implica también la reparación emocional y la implementación de medidas preventivas que eviten futuras catástrofes de esta índole. La DANA del 29 de octubre de 2024 expuso la vulnerabilidad de amplias zonas de la geografía valenciana, poniendo de manifiesto la urgencia de mejorar infraestructuras hídricas y planificaciones urbanísticas. En otras localidades, como Oliva, la DANA Adam reveló la imperiosa necesidad de mejorar el río Gallinera y la Sèquia Mitjana, infraestructuras críticas para la contención de avenidas. Las 48 horas posteriores al evento en Oliva se describieron como un aluvión de agua, lodo y escombros que dejó una ciudad en crisis, reflejando el impacto generalizado y la complejidad de la recuperación en todo el territorio afectado.
La persistencia en la demanda de responsabilidades y la reivindicación de que «esto no ha parado» por parte de las víctimas, subraya que, aunque se cumplan dos años de la tragedia, el camino hacia la plena recuperación y la justicia sigue siendo largo y complejo. La sociedad valenciana, unida en el recuerdo y la acción, continúa exigiendo un futuro donde la prevención y la rendición de cuentas sean pilares fundamentales.
La conmemoración de este segundo aniversario no es solo un acto de memoria, sino una reafirmación del compromiso colectivo de la sociedad valenciana con sus víctimas. Los actos de homenaje en Alaquàs, Paiporta y Valencia son un testimonio de que el dolor perdura, pero también lo hace la determinación de reconstruir y de asegurar que tragedias como la del 29 de octubre de 2024 no se repitan. La exigencia de responsabilidades políticas, particularmente en torno a figuras como el expresidente Carlos Mazón, sigue siendo una parte central de esta lucha. La comunidad, aunque golpeada, se mantiene firme en su propósito de avanzar hacia un futuro más seguro y justo, sin olvidar el pasado y manteniendo viva la memoria de quienes ya no están y de quienes continúan sufriendo las consecuencias de la DANA.




