
La tranquilidad de un parque de la localidad de Oliva se vio interrumpida el pasado 18 de julio cuando un hombre de 52 años fue sorprendido por una pareja que, empleando la técnica del mataleón, le inmovilizó ejerciendo presión sobre su cuello hasta dejarlo inconsciente. El acto, perpetrado con rapidez y violencia, permitió a los agresores apoderarse de un patinete eléctrico y la cartera del víctima, que contenía 20 euros en efectivo, documentación personal y una tarjeta bancaria.
Una vez en posesión del botín, los ladrones no se limitaron a huir; utilizaron la tarjeta robada para realizar diversas compras en comercios de la zona, alcanzando un importe aproximado de 100 euros. El uso fraudulento de la tarjeta alertó a los establecimientos, que proporcionaron a la Guardia Civil las grabaciones de sus sistemas de seguridad. Estas imágenes fueron clave para identificar a los presuntos autores del delito.
El violento atraco en el parque y el botín obtenido
Según el relato de los testigos y las inspecciones realizadas en el lugar, la pareja actuó con sorprendente coordinación: mientras uno de ellos sujetaba al hombre desde atrás, el otro le quitó el patinete y la cartera. La técnica del mataleón, conocida por su capacidad para incapacitar rápidamente a la víctima sin dejar marcas visibles, fue elegida precisamente para reducir el riesgo de resistencia y facilitar la fuga.
El patinete eléctrico, un medio de transporte cada vez más habitual en los núcleos urbanos de la Safor, tenía un valor significativo para su propietario, quien lo utilizaba para sus desplazamientos diarios. Además de los 20 euros en efectivo, la cartera albergaba documentación que podía ser utilizada para suplantar identidad, aumentando el potencial daño económico y personal del robo.
La pista de la tarjeta y la persecución hasta la gasolinera
La investigación dio un giro decisivo cuando los agentes de la Puesto Principal Oliva-Gandia solicitaron el visionado de las cámaras de seguridad de varios comercios donde se había usado la tarjeta. En los vídeos se observó claramente a la pareja realizando los pagos, lo que permitió obtener descripciones precisas de su aspecto físico y de la vestimenta que llevaban aquel día.
Con la identidad de los sospechosos ya establecida, los agentes descubrieron que la misma pareja había sido vinculada previamente a un hurto en una perfumería de Oliva, donde sustrajeron productos valorados en 200 euros. Este antecedente reforzó la hipótesis de que estaban operando de forma habitual en la comarca, aprovechando su desconocimiento de domicilio fijo para dificultar su localización.
La búsqueda se intensificó en las vías y zonas donde solían moverse, culminando el 2 de agosto a las 10 de la mañana cuando fueron avistados repostando en la gasolinera de l’Alqueria de la Comtessa. Al percatarse de la presencia de la Guardia Civil, intentaron huir emprendiendo la carretera N-332 con dirección a Gandia, pero fueron interceptados a aproximadamente un kilómetro de distancia tras una breve persecución.
Detención y cargos imputados
Los detenidos son un hombre de 47 años y una mujer de 53 años, ambos de nacionalidad española. Tras su captura, se les atribuyen varios delitos: robo con violencia e intimidación (por el asalto en el parque mediante la técnica del mataleón), estafa (por el uso fraudulento de la tarjeta bancaria), robo (de la patinete y la cartera), uso de vehículo a motor (el ciclomotor que habían sustraído días antes), hurto (de los productos de la perfumería) y desobediencia a la autoridad (por la fuga ante los agentes).
Las diligencias policiales fueron puestas a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Gandia, donde se continuará el proceso judicial. La actuación de la Guardia Civil destaca por la combinación de trabajo de campo, análisis de videovigilancia y coordinación entre distintas unidades, logrando dar con unos individuos que habían logrado mantenerse en el anonimato gracias a su falta de residencia fija.
Este caso pone de relieve la importancia de la colaboración ciudadana y la vigilancia en espacios públicos, así como la necesidad de adoptar medidas preventivas contra robos que emplean técnicas de inmovilización como el mataleón. Mientras tanto, la comunidad de Oliva sigue atenta a los desarrollos judiciales, confiando en que la justicia actúe con la contundencia necesaria para garantizar la seguridad de sus vecinos.




